DHL Supply Chain compró Open Market para ampliar su presencia en Colombia y fortalecer su red en salud, consumo y distribución regional. La operación confirma que Colombia sigue ganando peso como nodo logístico en América Latina.
En una semana en la que AGV confirmó su salida de Colombia y FedEx anunció R$ 75 millones en nuevas inversiones en Brasil, DHL Supply Chain decidió moverse en la dirección opuesta: compró la colombiana Open Market y convirtió a Colombia en un pivote estratégico de su red logística latinoamericana, en un momento en que el país moviliza más de 66 millones de toneladas anuales por sus puertos y concentra el 94,5% de su comercio exterior en la vía marítima.[1][2][3][11][14]
Un movimiento que reordena el tablero logístico regional
La adquisición de Open Market por parte de DHL Supply Chain no es solo una operación corporativa más en el mercado de contratos logísticos. Es un movimiento que reposiciona a Colombia dentro de la pugna por el control de las cadenas de suministro de salud, consumo masivo y comercio regional en América Latina.[2][3][6]
De acuerdo con la información divulgada por DHL y medios especializados, Open Market opera como un actor relevante en logística y transporte en Colombia, con un fuerte énfasis en salud (farma), consumo y soluciones integradas de cadena de suministro. La operación permitirá a DHL ampliar su capacidad de almacenamiento, transporte dedicado y servicios de valor agregado para sectores regulados y de alto crecimiento en la región.[2][3][6]
Al mismo tiempo, la compra se produce en un contexto de reconfiguración del mapa logístico latinoamericano, donde Brasil y Chile lideran la actividad de fusiones y adquisiciones (M&A) en logística y transporte, pero Colombia emerge como un nodo clave para cadenas regionales que conectan el Caribe, la cuenca del Pacífico y el interior andino.[13][14]
66,0 Mt
Toneladas movilizadas por puertos colombianos
94,5%
Participación de la vía marítima en el comercio exterior de Colombia
El radar portuario de Data Portuaria registra que los puertos y terminales de Colombia movilizaron 66.049.000 toneladas, con Cartagena, Santa Marta y Buenaventura como principales polos, mientras que el 94,5% del comercio exterior del país se realiza por vía marítima.[14] Es sobre esta plataforma portuaria —y sobre una economía que se consolida como hub de servicios y logística para la región andina— que DHL decide profundizar su apuesta.
Colombia: de mercado emergente a pivote de la red DHL
La integración de Open Market refuerza una tendencia que los bancos de desarrollo regionales vienen describiendo desde hace años: Colombia se consolida como un corredor logístico híbrido, que combina puertos de clase mundial, plataformas urbanas de última milla y un rol creciente en cadenas regionales de valor. Aunque los datos de CEPAL, BID o CAF no se citan en la noticia, el contexto coincide con sus diagnósticos sobre la necesidad de reforzar nodos logísticos intermedios entre México y el Cono Sur.
DHL Supply Chain, con presencia histórica en Brasil, México y el Cono Sur, gana con Open Market algo más que metros cuadrados: accede a una capilaridad doméstica difícil de replicar en sectores como salud y consumo, donde la densidad de farmacias, hospitales y retailers exige redes de distribución finas, controladas y trazables.[2][3][6]
"La adquisición estratégica de Open Market refuerza el liderazgo de DHL Supply Chain en Colombia y amplía sus capacidades para atender sectores clave como el farmacéutico y el de consumo en América Latina."
— Cobertura de Empresa Exterior sobre la operación de DHL en Colombia
Según la cobertura de medios como Tecnologistica, Valor y Empresa Exterior, la operación tiene un foco explícito en logística farmacéutica y de consumo, es decir, cadenas de suministro que requieren cumplimiento regulatorio estricto, temperatura controlada y altos niveles de servicio.[2][3][6] Esta combinación ayuda a entender por qué Colombia se vuelve clave: es uno de los mercados con mayor dinamismo en sistemas de salud y retail omnicanal de la región, mientras Bogotá, Medellín y la costa Caribe se integran cada vez más a redes de comercio electrónico y distribución regional.[14][15]
La coincidencia: DHL entra, AGV sale
La noticia de la compra de Open Market llega casi en simultáneo con otro titular relevante: AGV desinvierte completamente en su operación colombiana y redirige su capital hacia tecnología y adquisiciones en Brasil.[1][10] La empresa brasileña decidió vender su unidad en Colombia para concentrar recursos en un mercado doméstico que sigue absorbiendo buena parte de las inversiones logísticas de la región, especialmente en soluciones de almacenaje, automatización y distribución.
Esta coincidencia temporal ilustra un punto clave: mientras algunos operadores medianos reordenan su exposición geográfica, los grandes integradores globales detectan oportunidades donde otros ven dispersión de capital. AGV prioriza Brasil, donde el mercado inmobiliario logístico del área metropolitana de São Paulo concentró más de la mitad de la superficie de galpones alquilada en América Latina en el primer semestre de 2026, reflejando la fuerza de la demanda por infraestructura moderna.[9][10]
DHL, en cambio, apuesta por consolidar una red regional multinodo, donde Brasil funciona como gran plataforma industrial y de consumo, mientras Colombia se posiciona como hub de redistribución regional hacia el Caribe, Centroamérica y la región andina. En términos de portafolio, el mapa sugiere una lógica de complementariedad: más capacidad y tecnología en Brasil, más densidad y especialización sectorial en Colombia.[2][3][9][10]
Competencia en alza: FedEx, Mercado Libre y el efecto M&A
El movimiento de DHL no puede leerse aislado. En paralelo, FedEx anunció una inversión de R$ 75 millones en Brasil para expandir e integrar su infraestructura logística y de supply chain, reforzando servicios internacionales y soluciones de cadena de suministro en el país más grande de la región.[11] Esto consolida a Brasil como epicentro de las apuestas de los integradores globales en América Latina.
A la vez, el ecosistema digital amplifica la presión competitiva. Mercado Libre anunció una expansión de su operación en Colombia, con nuevas infraestructuras en Bogotá, Medellín, Barranquilla y Cali, incluyendo un nuevo Metro Full en Bogotá para entregas en el mismo día, lo que impacta directamente las redes de última milla y la demanda por soluciones de almacenamiento cercano a las grandes áreas urbanas.[15] Estas inversiones empujan a operadores como DHL a ofrecer soluciones integradas que combinen B2B, farma, retail y e-commerce en una misma plataforma.
R$ 75 M
Inversión de FedEx en logística y supply chain en Brasil
4 ciudades
Expansión de Mercado Libre en Colombia (Bogotá, Medellín, Barranquilla, Cali)
Al mismo tiempo, informes recientes señalan que Brasil y Chile lideran la actividad de M&A logística en la región, con interés particular en operaciones multimodales, puertos, ferrocarriles y almacenamiento.[13] En ese escenario, la compra de Open Market representa la extensión de esta ola de consolidación hacia Colombia, donde todavía existe un mayor fragmento de operadores medianos y pequeños en transporte y almacenamiento.
Regulación, fronteras y clima: la geopolítica que condiciona la apuesta
Esta expansión de capacidades logísticas se da en medio de un entorno regulatorio y geopolítico cada vez más complejo. En el Mercosur, nuevas reglas vinculadas al Nuevo Proceso de Importación en Brasil implican la desactivación definitiva de la Declaración de Importación en el transporte terrestre a partir del 1 de diciembre de 2026, lo que afecta los flujos transfronterizos y obliga a transportistas y operadores a adaptar sistemas, documentación y procesos de cumplimiento.[4]
Mientras tanto, en la frontera entre Uruguay y Brasil, medidas del gobierno brasileño han generado demoras de entre 5 y 11 días en el cruce de camiones con cargamentos de arroz uruguayo, según denunció Montevideo, evidenciando cómo decisiones unilaterales pueden saturar la logística regional y afectar la confiabilidad de los corredores.[8] Estos episodios subrayan la importancia de contar con redes robustas y diversificadas, exactamente el tipo de resiliencia que DHL busca construir a través de nodos como Colombia y Brasil.
A ello se suma el impacto climático. El Canal de Panamá enfrenta restricciones más severas por la sequía asociada a El Niño, con reducción de tránsitos y ajustes en calado, lo que presiona rutas marítimas, tiempos de transporte y costos logísticos para flujos que conectan Asia, la costa pacífica sudamericana y el Caribe.[14] Para un operador de escala global, esta volatilidad es un incentivo para robustecer plataformas terrestres y portuarias en países como Colombia, que pueden funcionar como pivotes de redistribución y reconfiguración de rutas.
Qué significa para la logística colombiana y latinoamericana
Para Colombia, la entrada de más capital y tecnología vía DHL implica al menos tres impactos concretos. Primero, mayor profesionalización y estandarización en sectores como farma y consumo, donde el cumplimiento de buenas prácticas logísticas, trazabilidad y sistemas de gestión avanzada puede elevar el estándar de toda la industria.[2][3][6]
Segundo, un efecto de clusterización alrededor de Bogotá y los principales corredores hacia Cartagena, Santa Marta y Buenaventura, donde la presencia de operadores globales tiende a atraer nuevos centros de distribución, inversiones en infraestructura y servicios de valor agregado, desde cross-docking hasta soluciones de fulfillment para comercio electrónico.[14][15]
Tercero, un incremento en la competencia por talento logístico, que obligará a empresas medianas y pequeñas a acelerar la adopción de tecnologías (WMS, TMS, soluciones de visibilidad) y mejorar las condiciones laborales para retener conductores, operarios y profesionales de operaciones. En la práctica, la adquisición de Open Market presiona a los actores locales a decidir: especializarse en nichos, aliarse con grandes integradores o convertirse en objetivos de futuras rondas de M&A.[2][6][13][15]
A escala regional, la jugada de DHL confirma una tendencia ya visible en informes del Banco Mundial y la CEPAL: la logística latinoamericana se reconfigura en torno a una red de hubs más que en torno a un único país dominante. Brasil se mantiene como gigante inevitable; México se consolida con el nearshoring hacia Estados Unidos; y Colombia, Chile y Panamá se posicionan como nodos que articulan rutas marítimas, terrestres y aéreas en un contexto de cadenas globales más cortas y regionalizadas.[11][13][14][15]
Fontes: Tecnologistica – DHL Supply Chain adquire Open Market
Fontes: Valor Econômico – DHL compra colombiana Open Market
Fontes: Empresa Exterior – DHL refuerza su liderazgo en Colombia
Fontes: Tecnologistica – AGV desinvierte en Colombia
Fontes: Mundo Logística – AGV vende operação Colômbia
Fontes: Valor – Novas regras alteram despacho rodoviário no Mercosul
Fontes: El Observador – Demoras en frontera Uruguay-Brasil
Fontes: Data Portuaria – Port Radar (Colombia y Canal de Panamá)
Fontes: Exame – São Paulo concentra mais da metade dos galpões alugados
Fontes: Mercado & Consumo – FedEx investe R$ 75 milhões em logística
Fontes: FreshPlaza – Brazil and Chile lead Latin American logistics M&A
Fontes: Pulzo – Mercado Libre amplía operación en Colombia
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