Mientras México atrae inversiones multimillonarias en manufactura, sus puertos enfrentan una crisis estructural: 38 de 41 puertos reportaron caídas en 2025, y fallas en conectividad terrestre amenazan la viabilidad del nearshoring en la región.
Infraestructura Portuaria Mexicana en Crisis: El Talón de Aquiles del Nearshoring
El Puerto de Manzanillo, principal nodo contenerizado de México con 1,29 millones de TEUs movilizados entre enero y abril de 2025 —un crecimiento del 16% interanual—, enfrenta una crisis logística que supera los 22 días de parálisis operativa, saturando patios con miles de contenedores y retrasos aduanales de más de 72 horas, amenazando la viabilidad del nearshoring en América Latina.
La Parálisis en Manzanillo: Epicentro de la Crisis
Desde mediados de mayo de 2025, el Puerto de Manzanillo ha colapsado bajo el peso de una huelga aduanera que paralizó operaciones entre el 12 y 16 de mayo. Aunque las actividades se reanudaron parcialmente, el rezago persiste: patios rebasados, más de 5.000 remolques bloqueados diariamente y revisiones aduanales que exceden las 72 horas por contenedor. Exportaciones de acero, autopartes y granos como trigo y sorgo, junto a importaciones de fertilizantes y vehículos, se han detenido, generando una onda expansiva en las cadenas de suministro.[1][2][4]
La Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar) alerta sobre el riesgo de quiebra para transportistas, exigiendo una mesa de crisis federal. Esta saturación no es aislada: revela fallas estructurales en infraestructura, corrupción y gestión ineficiente, con trascendidos de despidos injustificados y falta de personal calificado.[1][2]
1,29M
TEUs en Manzanillo (ene-abr 2025, +16%)
22
Días de crisis logística en Manzanillo
5.000+
Remolques bloqueados diarios
72h
Retrasos aduanales por contenedor
"México no puede permitirse que uno de sus principales puertos opere bajo condiciones de colapso."
— Miguel Ángel Martínez Millán, Presidente de Canacar[2]
Conectividad Ferroviaria: El Eslabón Débil del Pacífico Mexicano
La crisis trasciende los patios portuarios: la conectividad rail con el hinterland es deficiente. Fallas en el servicio ferroviario desde Manzanillo generan rezagos operativos, presionando la logística nacional. Puertos del Pacífico, clave para insumos asiáticos hacia el Bajío y norte industrial, concentran comercio de electrónicos y maquinaria, pero la infraestructura intermodal inadecuada frena el nearshoring.[5]
En 2025, 38 de 41 puertos mexicanos reportaron descensos en operaciones, un debilitamiento sistémico que vulnera la integración a cadenas globales de valor. Mientras Donald Trump impulsa reconfiguraciones manufactureras, México arriesga perder esta oportunidad por cuellos de botella terrestres.[5]
Impacto Regional: De México al Cono Sur
La parálisis mexicana reverbera en América Latina. Manzanillo, puerta de Asia al nearshoring, afecta flujos de minerales críticos como litio y cobre, donde la región acumula 150.000 millones de dólares en proyectos mineros. Iniciativas como LAC Minerals del BID urgen infraestructuras logísticas, pero la crisis portuaria mexicana agrava rezagos regionales.[3]
Competidores avanzan: Chancay en Perú expandirá a 3,5 millones de TEUs para 2032, enlazando Suramérica con Asia; Santos en Brasil amplía patios de 7,8 a 20,4 millones de m². Colombia y Costa Rica captan nearshoring por estabilidad logística, mientras México pierde competitividad. Veracruz y Lázaro Cárdenas enfrentan congestiones similares, con riesgos ambientales y sociales por saturación.[4][5][9]
Geopolíticamente, esto reconfigura supply chains: friendshoring favorece aliados estables, dejando a México en desventaja ante aranceles trumpianos a China. La CEPAL y BID enfatizan que logística determina integración regional; sin modernización —automatización, robótica y TMS—, el nearshoring se desvanece.[3][7]
Soluciones Urgentes: Modernización y Colaboración
El gobierno anuncia 54.499 millones de pesos en inversión portuaria, reconociendo corrupción en Secretaría de Marina. Respuestas incluyen automatización para reducir dependencia laboral y colaboración público-privada. Sin embargo, actores dudan: el rezago en Manzanillo tomará meses, urgiendo mesas de crisis y reformas regulatorias.[3][4][6]
Para América Latina, de México a Argentina, la lección es clara: nearshoring exige infraestructuras resilientes. Proyectos como LAC Minerals deben priorizar conectividad intermodal, evitando que crisis locales fracturen cadenas regionales. México debe actuar ya para no ceder terreno a Perú o Brasil.
Fuentes: MundoMaritimo, El Economista, Cromexa, Mojieguoji, The Logistics World, Infobae / BID
Optimiza tu Logística Hoy
Evita crisis portuarias con cotizaciones automáticas de frete. A Loog.AI automatiza cotações de frete via WhatsApp — sem planilhas, sem ligações.
Fale Com a Loog.AI →